Un dato curioso es que los autos fueron enterrados imitando la inclinación o ángulo de la Gran Pirámide de Cheops. Estan llenos de graffitis, y en parte esa es la gracia de la obra, ya que los autores y el mismo magnate, la consideran como un lienzo en el cual los visitantes pueden dejar un constancia de su paso. Por lo tanto no te olvides del bote de spray cuando pases por allí.

Esta iniciativa artística ha sido seguida por alguno que otro, como esta réplica automovilística de Stonehenge denominada Carhenge y construida por Jim Reinders (Alliance, Nebraska).
No hay comentarios:
Publicar un comentario